01:35:17
DÉFICIT Y DEUDA DE OXIGENO
A nadie le gusta trabajar de más, y a la célula tampoco. Tanto es así que en reposo, los depósitos de oxígeno que se movilizan con lo justo y necesario para mantener las funciones vitales mínimas. Este justo y necesario volumen de oxígeno es conocido como “unidad metabóica”, y equivale a 3.5 ml/kg/min. Pero claro, lo que las células no saben es que para alcanzar ese colectivo (el “bus”) que se nos escapa, voy a necesitar algo de oxígeno extra. Esta demanda súbita de energía tiene nombre y apellido: déficit de oxígeno.
El déficit de oxígeno se produce al comienzo de cada esfuerzo puesto que, frente a esfuerzos muy intensos, la respiración y el sistema cardiovascular no pueden afrontar inmediatamente las repentinas necesidades metabólicas de la célula muscular (Zintl, ‘91 )
Fisiológicamente hablando, el déficit de oxígeno es equiparable con la cantidad de oxígeno que necesitaríamos para realizar la actividad que
pretendemos, sin necesidad de aumentar la frencuencia cardíaca y ventilatoria. Y lo más importante: no confundir “déficit de oxígeno” con “deuda de oxígeno”. Si bien ambos conceptos se relacionan de manera estrecha en el entrenamiento deportivo, son dos fenómenos distintos, de los cuales uno se manifiesta al principio y otro al final del trabajo físico.
Por supuesto, este déficit no dura para siempre. Obligada a trabajar, la célula incrementa sus depósitos de oxígeno optimizando su transporte y mejorando su abastecimiento. Al cabo de unos minutos y frente a un leve descenso de la intensidad de trabajo, el organismo entra en un estado de equilibrio, o “steady-state”.
Según los fisiólogos e investigadores no existe ninguna prueba aeróbica pura, ni siquiera la carrera de maratón, ya que al menos en el "sprint final" se entra en anaerobiosis, necesidad por parte de los tejidos, de oxígeno en forma inmediata, generando lo que se sule llamar como deuda de oxígeno.
La aparición de ATP es mayormente el resultado del consumo de oxígeno por las mitocondrias de las células corporales. En los primeros segundos de un ejercicio ligero y para todos los fuertes de corta duración, el ATP es producido inicialmente por los mecanismos anaeróbicos debido a la división del fosfato de creatina y el glucógeno y/o glucosa. En un ejercicio ligero la circulación necesita de unos segundos para llevar el oxígeno extra que necesitan los músculos, en cambio en el ejercicio fuerte simplemente porque la demanda de ATP es demasiado grande para ser cubierta solo aeróbicamente, se produce la división del fosfato de creatina y glucógeno/ glucosa necesariamente. A ésta falta de ATP producido aeróbicamente se lo conoce como: déficit de oxígeno cuando se da al inicio del ejercicio y deuda de oxígeno cuando se produce durante el transcurso del mismo. La deuda de oxígeno puede pagarse de dos formas, bien bajando la intensidad del ejercicio o bien al final del mismo.
La capacidad de deuda de oxígeno varía de un individuo a otro, e inclusive en un mismo individuo de acuerdo con su nivel de entrenamiento. La misma está asociada a los esfuerzos anaeróbicos que proporcionan energía inmediata a través del ATP. Después del esfuerzo sirve para reponer los depósitos de oxígeno de la hemoglobina y fluídos corporales.
La teoría de que el músculo ve limitado su trabajo por la acumulación de ácido láctico y que lo conduce a la fatiga se apoya en que ésta se asocia a los altos niveles de dicho ácido. La tasa de acumulación de los ácidos láctico y pirúvico está relacionada con la intensidad de las contracciones.
Esta acumulación produce los siguientes efectos:
- Disminuye el ph.
- varias enzimas del metabolismo energético se ven limitadas.
- interfiere con la transmición del estímulo nervioso.
En la actualidad no se utilizan más los términos de deuda y déficit de oxígeno. Yo te lo expliqué porque era lo que estabas pidiendo. Ahora se está hablando de umbral ventilatorio 1 (VT1) o umbral aeróbico y umbral ventilatorio 2 (VT2) o umbral anaeróbico. La diferencia radica en que el aporte de oxígeno en el umbral aeróbico es mayor que la necesidad del tejido muscular, por lo que los valores metabólicos se mantienen estables, mientras que para el umbral anaeróbico, la intesnidad elevada de un ejercicio desencadena que los músculos no poseen la suficiente cantidad de oxigeno , por lo que el ácido pirúvico formado se reduce a ácido láctico y se genera una pérdida de los valores estables generando un aumento desproporcionado de la ventilación, e incrementando también entre otras cosas el consumo máximo de oxígeno y el de dióxido de carbono.
Por lo tanto la idea es aumentar el umbral anaeróbico lo más cerca posible de VO2máx, de tal manera que el atleta no sólo tolere sino equilibre altos valores de acidez. Esto hará que el atleta pueda mantener altas intensidades de trabajo por mayor tiempo, y de esta manera convertirse en un triunfador.
Existen procedimientos directos e indirectos para establecer el umbral aneróbico, dentro de los cuáles tenemos diversos testeos. Pero los testeos por lo general se recomiendan que sean adaptados a la actividad deportiva practicada. Por ejemplo para un nadador un test sobre bici o cinta rodante no sería lo ideal.
MET: es la unidad metabólica que refleja el gasto energético que precisa el organismo para mantener sus constantes vitales y es equivalente a 3.5 ml de oxígeno por kg por minuto.
Sindicación